En la madrugada de este viernes 23 de enero falleció, víctima de un cáncer, el escritor y artista visual Pedro Lemebel, cuyos escritos y acciones constituyen un referente indiscutible de la cultura chilena.




Pedro Lemebel, el escritor de la diferencia

En la madrugada de este viernes 23 de enero falleció, víctima de un cáncer, el escritor y artista visual Pedro Lemebel, cuyos escritos y acciones constituyen un referente indiscutible de la cultura chilena. 

“Desde su propia biografía homosexual, que reflejó en su obra, remeció las estructuras patriarcales y machistas de nuestra sociedad y su doble moral, que nunca pudieron acallar su inmensa voz” señala un comunicado hecho público a pocas horas de su deceso.

La carrera literaria de Lemebel comenzó a ser pública en 1983, cuando ganó el concurso literario de la Caja de Compensación Los Andes, con el cuento «Porque el tiempo está cerca», firmado con su nombre original, Pedro Mardones. En paralelo a la escritura, en las segunda mitad de los años 80,  se hizo conocido en el mundo de las artes visuales por sus acciones de arte perfomáticas con “Las yeguas del Apocalipsis”, que formó junto con el escritor  Francisco Casas.

También en aquella época inició su trayectoria como cronista con escritos que publicó en medios de alcance más masivos, como la revista Página abierta, y se mudó desde el cuento a este género sin abandonar la vertiente literaria. Dichas crónicas, junto con cuentos, cartas y manifiestos fueron recogidas en diversos libros.

En 1996  LOM editó  Loco afán: crónicas de sidario (1996) su segundo libro (antes, en 1995,  había publicado La esquina de mi corazón , editada por  Cuarto Propio). Entre otros textos, en esta edición aparecía su célebre manifiesto «Hablo por mi diferencia»,  que leyó en 1986 en una actividad de grupos de izquierda realizada en Estación Mapocho, vistiendo por primera vez sus zapatos con tacones y maquillado con el símbolo comunista de la hoz y el martillo en la mejilla izquierda. Dos años después, la misma editorial publicó De perlas y cicatrices, crónicas que enjuician públicamente a personajes cómplices del horror vivido durante el régimen militar chileno, constituyéndose en retratos, atmósferas, paisajes. Posteriormente fueron editados Zanjón de la Aguada (2003, Seix Barral), Adiós mariquita linda (2004, Mondadori), Serenata Cafiola (2008, editorial Seix Barral), Háblame de amores (2012) y la antología Poco Hombre (Ediciones UDP 2013). En 2001 publicó su única novela, Tengo miedo torero (Seix Barral)

En 2006 obtuvo el premio Anna Seghers de Alemania y en 2013 el premio José Donoso en 2013. En 2014 fue presentada su candidatura al Premio Nacional de Literatura en 2014. En enero de este año recibió un homenaje masivo en el Centro Cultural Gabriela Mistral.

Parte importante de su trayectoria está recogida en el texto Reinas de otro cielo (2004), de la colección Texto sobre texto de LOM. Aquí, el académico Fernando A Blanco recoge ensayos  de distintos intelectuales chilenos y norteamericanos, que analizan el trabajo de Lemebel en sus aspectos literarios y perfomáticos. También incluye un diálogo entrevista entre el escritor y los críticos literarios Blanco y Juan Gelpí  realizada en 1997 y publicada en la revista Nomadas. Refiriéndose a su escritura, Lemebel señalaba entonces:  

Mi corazón es pagano. Yo dejo que la herejía transite junto con el sarcasmo, es mi forma de defensa. No soy juez, pero sí, a veces verdugo. Total, yo no inventé la palabra justicia …y quizá ésa sea mi única oscuridad aun no empadronada por el ojo censor, la única mugrecita en el ojo pulcro de la vigilancia-.